Me recuerdo de que estabamos charlando con mi primer pololo sobre una profesora de universidad, diciendo que era torpe espacialmente. Me avergoncé y le dije que yo igual soy así, un poco olvidadiza, un poco distraída, un poco al lote. Él me dijo que eso lo encontraba tierno, y sentí un calorcito que abrazó toda esa parte que antes era rechazada por mi familia.
Hoy me llegó la regla y me dieron infinitas ganas de tener sexo. Pensé en ., anoche nos quedamos conversando hasta tarde de puras weás por wsp. Siento que estuve tratando de mantenerlo entretenido, extraño su atención, su deseo por mi. Pareciera que tuvimos que castrarnos para volver a vernos. Ser más amigables, y lo intento, especialmente porque estoy con COVID, encerrada, puro pensando, y me gustaría que me sacara risas, y especialmente, yo sacarle risas. Pero no encuentro su eco, no me responde como antes, me está contestando sin la naturalidad que habíamos cultivado. Una naturalidad peligrosa donde igual se mezclaban los coqueteos y el deseo, que estaba a punto de fugarse, que a ratos se apodera de mi y me dan ganas de proponérselo, sin tanto rodeo, sin tanta poética. A LO QUE VENIMOS. ya nos conocemos. Pero él está cautivo. y a mi me gustaría ser su cautiva. Sin embargo, es una dimensión de nosotros que sacrificamos para volver a vernos. En pos de la nobleza.
Tengo una lista de rave esto terminando hace como una semana un informe Me duelen muchísimo las muelas de atrás. Me da pena no poder ver este tema, no poder ayudamre. Estoy muy cansada, quiero llorar. Me siento culpable de no seguir trabajando. Estoy cansada.
Comentarios
Publicar un comentario