Entradas

siete puertas

No puedo nombrarte sin suspirar Perdóname chiquitito por mi falta de claridad quiero tratarte bien quiero cuidar tus ilusiones quiero consolarte de lo que te hice pero lo mejor que puedo hacer es darte espacio sostener este momento de culpa pedirte disculpas sentirme mal sola pensando en como estarás Confío en que eres fuerte y que todo lo que me dijiste  viene de la confusión Quiero ser honesta yo no puedo tener una relación contigo yo no puedo estar con nadie

doraemon

me compré unos calcetines de doraemon pongo el pie en tu casa y me pides que me saque los zapatos la alfombra es suavecita doraemon toca el piso Quiero andar siempre descalza por tu casa Comer frutillas  en tu sofa Siempre es mejor decir las cosas el mundo se siente más liviano  tu podrás decidir si  deseas que doraemon siga jugando en tu casa si me quieres compartir si me quieres cocinar si me quieres yo estoy avanzando  mientras hablo se abren otras dimensiones tengo unos calcetines de totoro, aun me los pongo porque el amor bien dado y bien recibido  nunca se acaba

La cotidianidad siempre tiene nuevas formas de hacerte sentir sola

 pesa la proeza de una rutina sagrada la caída de los meses  en esta inercia solitaria el trajín y las sopitas el boche y las cucharitas su ausencia que me grita nadie queda en la casita
Ser entrevistadora igual significa andar entre vidas, vivir mi vida y empatizar con otra. Conocer su historia y respirar otro tiempo. Como cuando conocí el frío de Tirúa, el olor a bodegón, recuerdos de mis viejitos, cuyo piso tierra me abrazó. Los últimos queules de la región de O'higgins, su quínoa y vinos, el sol pasaba entre medio de ellos y los pinos. Valles enteros sembrados por viejitos sin dientes, lentes rayados, que hacen lo mismo que sus padres, un tiempo más lento y olor a humo. Preocupaciones concretas, vacas y chuño, patos y abejas, gente muy sencilla e inflexible.  Si bien, al lado de los fogones hay calorcito de hogar, sé que estas no son mis casas. Este lugar que me abraza, tiene una frontera bien marcada de lo que acepta y no acepta de mi, desde su inmensa altura moral. Así que quizás tendré qe volver a mi guarida, en la ciudad, a procesar nuevamente el cariño y el rechazo.

v fv

 ¿Estaré muy vieja para sentir esto? Estaré ya pasada, como que el verano y la primavera para mi ya pasó?. yo quiero solo esconderme en la arena, mientras sueño que llega alguien que me entiende but nobody. Dice mi psicologa que tengo que entenderm yo. Las palabras no llegan fácil, y me cuesta infinitamente ser optimista. No sé por qué me cuesta tanto ser optimista, me cuesta que mi bienestar depende de ti

La primera vez que me sentí querida

Me recuerdo de que estabamos charlando con mi primer pololo sobre una profesora de universidad, diciendo que era torpe espacialmente. Me avergoncé y le dije que yo igual soy así, un poco olvidadiza, un poco distraída, un poco al lote. Él me dijo que eso lo encontraba tierno, y sentí un calorcito que abrazó toda esa parte que antes era rechazada por mi familia. 

mira, ¿podemos conversar de lo que pasó?

 Tengo nervios de verte, lo único que siento cuando estoy cerca tuyo finalmente son muchos nervios. Esto no se iba a salvar, ni tampoco iba a salir nada bueno de esto porque, a pesar de las cosas buenas que crees que haces, yo solo he salido herida, solo he retrocedido.  Yo te dije que te quería, y justo después darnos besos, estar en mi cama, te levantaste y me terminaste y te fuiste. Eso me dolió mucho. Fue como si todo lo que yo sintiera no importara, ni el cariño que te di, ni el tiempo, ni toda esa red de comprensión que me inventé que necesitabas. Me rompiste el corazón como dicen en las películas, aun  me cuesta creer que lo hiciste, pero sin duda lo hiciste. y me sentí usada, como vacía de cariño, como bloqueada.  No contento con ello, cuando decidí que podíamos ser amigos, te seguiste manejando con codigos ambiguos. Lanzandome bromas que me incomodaban y me ustaban al mismo tiempo, pero que finalmente me hacían sentir extraña con respecto a nuestra relación....