24-25
No sé cuantas veces he pensado en esto.
Ya no veo bien con mis lentes.
Enamorarse es como una droguita para evitar la pesadez de la vida cotidiana, me estoy quedando ciega, me siento fea, me duelen los dientes de tanto bruxismo. Desde que me empecé a hacer cargo de mi, de forma conciente, que me pregunto si no habrá sido mejor, vivir en el error. Es como saberse enferma, finita, pequeña.
En cambio, cuando me miro a través de tus ojos me siento mejor, me siento más grande, más importante, menos ciega, contundente, querida. Alfredo.
Es rico sentirse querida, por qué sería algo malo.
Pero ajustarnos a la realidad es aceptarla tal cual es, tener una aproximación realista a los eventos de la vida es aceptarlos tal cual son, y no aferrarse a lo que hubiésemos querido que sean. Pero como hacer eso, si vivo en un tsunami de ilusiones, que son como la droguita con la surfeo el día a día.
Necesito estar sola sin hablar con nadie.
Comentarios
Publicar un comentario