Me acuerdo de la primera vez que tiramos
Yo andaba con trencitas y mi polera verde
me dijiste que me veía bonita
me hiciste comida en la noche eran papitas con y un pollito con salsa de champiñones
me quedé en tu casa antigua esa noche
me subí encima tuyo, de espaldas a ti, gemí fuerte
me recorre un calor orgásmico
cuando pienso en ese día
y esa noche
que te tuve ahí y te viniste antes porque no te aguantaste
prueba feaciente de que soy irresistible.
Pero de eso no quedó ni una pizca
no hubo esfuerzos, salvo algunos gestos
de decirme de nuevo que soy irresistible
no sé que te da miedo
que yo sea así para alguien mas
que no puedes manejarme
no sé si no querías hablarlo
y cuando me fui de la ciudad y no quisiste hablarme cochino
sentí que algo adentro mío se secaba
pero en el fondo guardé esperanzas
de que algún día podríamos retomar
el hecho de que te soy irresistible
pero quizás eso solo lo imaginé yo
y nunca fue así para ti
quizás lo que pensé esa noche
Lo pensé sola
Dime la verdad
dime que sientes por mi
acompaña tu acción de la palabra
no me dejes esperándote
no me dejes imaginando
me desespera no saber
es cruel
La primera vez que me sentí querida
Me recuerdo de que estabamos charlando con mi primer pololo sobre una profesora de universidad, diciendo que era torpe espacialmente. Me avergoncé y le dije que yo igual soy así, un poco olvidadiza, un poco distraída, un poco al lote. Él me dijo que eso lo encontraba tierno, y sentí un calorcito que abrazó toda esa parte que antes era rechazada por mi familia.
Comentarios
Publicar un comentario