sábado

 El jueves me dió mi crisis pensando en mi abuela
el viernes estúpidamente, terminé con el chico que me gustaba.
A mi corazón llegan señales, como por ejemplo, anoche fui a una clase de biodanza muy hermosa. Una señora guardaba los pañuelos en su manga, tal como mi abuela. Me dió pena en el corazón. De nostalgia, de cariño, de alguna manera quise darle un abrazo.
He pensado en el chico que me gusta, pero desde la humildad: nunca estaremos juntos como a mi me gustaría, es lo que es. 
Mientras bailaba biodanza con las señoras, me acuerdo de haber hecho un ejercicio de sujetar, y no poder sujetar, y querer escapar. No puedo sostener, no me siento capaz. Pero si lo soy.

Volver a Concepción es encontrarme conmigo misma, la que no sabe poner límites. La que se siente demasiado influenciable y por eso le molesta que los demás estén en la kk. Porque me contagio tanto del mood de otras personas, porque no sé estar sola. Qué brigido. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera vez que me sentí querida

Hace tiempo que no tenía un bloc