por qué soy así

 Cuando era más chica, siempre sentí una diferencia entre mi hermano y yo. Él no tenía que hacer mucho para encantar a mi mamá. A él le daban un beso de buenas noches. Yo me esforzaba más para que me mirara así. Me convencí con que yo era más grande, más independiente, más fuerte. Pensaba que tenía que ser fuerte y que no me dolería la diferencia, pensaba que si me ignoraba era porque yo era un apoyo. Muchas veces le pregunté, por qué no me tomaba tanto en cuenta y me decía que era por eso, porque yo era más independiente. Así que yo me lo tomé enserio, yo me hice una pequeña adulta. Pensaba que esa era mi función, ser madura y me apagué. No le di espacio a sentir nada. Apagué mi hogar. 

Cuando llegamos a vivir a la casa de mi abuela todo fue peor. Mi mamá se encerró en su trabajo, que fue la forma de llevar su duelo, del desaparecido de mi papá. Mi abuela le recriminó que era su culpa. Mi abuela tiene una forma bien malvada de ser hiriente. Mi mamá siempre la defendía, pero también le dolía lo que le decía. 

Mi abuela igual se ensañaba conmigo, yo nunca era suficientemente buena, yo era de otra época y más encima me parecía a mi papá. 

Lo peor, mi hermano fue abusado en esa casa por un primo. Mi abuela me culpó. Yo sentí que me descentraba ¿Cómo mi abuela me acusaba de algo tan grave? ¿cómo podría pensar que yo sería capaz de algo así? Yo ante todo, amo a mi hermano.

Me morí por dentro, y mientras me toreaba, yo me desconecté. Yo desaparecí. 

Aprendí a hablar mal de mi papá (y a extrañarlo, pero no decirlo).

Aprendí a no sentir.

Mi mamá no me defendió, con uñas y garras, como yo esperaba. Tampoco defendió a mi hermano. Mi mamá nunca pudo lidiar bien con todo.

Gané mi primer sueldo, en ese tiempo menos que el sueldo mínimo. No alcanzaba para casi nada, pero al menos si para una pieza. Me llevé mi cama. 

No volví a la casa de mi abuela en harto tiempo. Mi mamá no me quiso ver en harto tiempo, se lo tomó a personal. Pensó que era algo contra ella. Mi hermano también. Por más que les quise explicar que se trataba de mi, pensaron que yo no quería estar con ellos. Le dije a mi hermano que mi abuela me acusaba de haberlo abusado. Contrario a lo que pensé, mi hermano, a quien yo siempre había apoyado, me dijo que yo me parecía a mi papá.

Yo no sentí nada. Pero me enfermé. Me afiebré. La verdad, me quise morir. En una pieza, allá por Argentina con Castellón.

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