La primera vez que me sentí querida
Me recuerdo de que estabamos charlando con mi primer pololo sobre una profesora de universidad, diciendo que era torpe espacialmente. Me avergoncé y le dije que yo igual soy así, un poco olvidadiza, un poco distraída, un poco al lote. Él me dijo que eso lo encontraba tierno, y sentí un calorcito que abrazó toda esa parte que antes era rechazada por mi familia.